Miércoles, 29 de junio de 2005

Sabemos que la necesidad aguza el ingenio, y además somos conscientes de que quien nada tiene que perder, nada pierde por intentar, y que el reino de los cielos será de los justos y también de los osados y los imaginadores.
En la prensa de estos días hemos conocido una iniciativa cuyo objetivo es la creación artificial de lluvia en el litoral mediterráneo español. Diseñado a partir de un modelo matemático, el sistema consiste básicamente en la colocación de una tela asfáltica en una extensión de unos dos kilómetros cuadrados para favorecer el fenómeno “isla de calor”, nombre por el que se conoce a la elevación de la temperatura que se observa en las ciudades debida al efecto atrayente y absorbente que posee el asfalto sobre los rayos del sol, a la contaminación atmosférica, la morfología urbana y a las condiciones meteorológicas.
La diferencia térmica entre el centro de las ciudades y su periferia provoca que se aceleren las corrientes cercanas, que aumente el vapor de agua y se formen así nubes que pueden favorecer la existencia de precipitaciones. Los datos obtenidos por satélites de la NASA reflejan que en los territorios cercanos (entre treinta y sesenta kilómetros) a las ciudades con fuerte presencia del fenómeno isla de calor, indican que se ha llegado a registrar incrementos de lluvias que, según la dirección del viento, pueden alcanzar incluso el 28 por ciento.
En resumen, tal y como ya se está probando en el desierto israelí, se trataría de asfaltar grandes extensiones próximas a la costa en las que las condiciones apuntadas con anterioridad se manifestasen de manera óptima. Además, el coste de implantar una de estas estructuras es relativamente pequeño en comparación a otras alternativas para paliar la falta de agua, como pueden ser las desaladoras, ya que para una superficie de dos kilómetros cuadrados habría que efectuar una única inversión de unos dos millones de euros, sin mantenimiento ni coste de funcionamiento.
Sin ningún ánimo de polemizar, y aprovechando que el fenómemo bipolar del I+D se encuentra en este momento en fase de manía, he de decir que nosotros todo esto ya lo sabíamos desde hace mucho tiempo. ¿Por qué, si no, nuestras abuelas salían rigurosamente vestidas de negro en las pertinaces rogativas perpetradas para enternecer las iras del dios de la lluvia? ¿Moda? ¿Recato, tal vez? Nada de eso: rudimentario, intuitivo y casero efecto “isla de calor". Investigación y desarrollo en estado puro.
Se pierde la sabiduría popular. Más nos valdría escuchar más a nuestros mayores y ubicar nuestra soberbia en el lugar inexistente que le corresponde. Los pajaritos cantan, las nubes se levantan: que tiemblen los cristales de la estación.
Los míos no.

Por: YAMBRA | Te lo digo a la cara | Comentarios (7) | Referencias (0)
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Está bien el invento, espero que salga bien y que no tenga efectos secundarios tipo tornados, huracanes y esas cosas
Abracitos![]()
Ararat | 29-06-2005 12:10:20
¿transtorno bipolar en fase de manía? Ayer precisamente comentaba este tema con un buen amigo...conozco a cierta individua q esta en plena fase
petunias![]()
_buda_ | 29-06-2005 12:45:53
¿Asfaltar lugares cercano a la costa?
Creo que tenemos bastante experiencia en ello y no nos ha traido demasiadas lluvias.
Me parece acertada esa apreciacion en cuanto al estado maniado de lo referente a I+D
misscronic | 29-06-2005 14:46:43
Wolffo | 29-06-2005 18:43:13
Grial | 29-06-2005 22:51:56
Escuché la noticia. Ni idea de si eso puede funcionar, pero algo tendrán que inventar o nos quedaremos secos. Me gusta como cuentas las cosas.
Un beso.
ladesordenada | 30-06-2005 01:45:19
mons | 01-07-2005 11:24:58
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CORREOS AQUÍ (pero sin salpicar) |