Lunes, 30 de enero de 2006

Dos empresas de contactos por internet se anuncian en televisión: la filial de la estadounidense Match.com y la de la francesa Meetic. Tal despliegue de medios indica, más allá de otras consideraciones, que el negocio es lo suficiente suculento y prometedor que merece y justifica cualquier inversión que posteriormente ha de recuperarse divinamente multiplicada como las paces y los penes (era así, ¿no?).
Entre ambas páginas suman, en Expaña, cerca de cinco millones de usuarios registrados, de los cuales (seguro que los habrá repetidos) alrededor de un diez por ciento acaba pagando por el servicio prestado (el sector facturó en Expaña casi quince millones de euros durante el 2005). “Lo que se paga es la posibilidad de contactar, vía e-mail, con la persona elegida y con la empresa como nexo de contacto, con lo que si la cosa no va para adelante nadie tiene ninguna dirección donde seguir insistiendo. El precio es de unos 30 euros al mes, aunque hay ofertas si el usuario se suscribe por tres o seis meses, o si es mujer (suele ser superior el número de hombres)”. ¿Os acordáis, quienes tenéis edad para hacerlo, de que cuando eramos pequeños las chicas no pagaban entrada en las discotecas? Pues eso: la discriminación positiva y los salidos babeantes han existido siempre.
El ritmo de vida de muchas personas, la falta de tiempo, la necesidad de afinar y el escaso margen de error que pueden permitirse, contribuyen al auge de este tipo de relaciones. También ha sido muy importante para este rápido desarrollo el hecho de que, no nos engañemos, la amplitud de mercado que la red ofrece hace que la oferta sea mucho más amplia y grata para la demanda, con lo cual es casi imposible que cada roto no sea hallado por su descosido. Todo comienza como un juego, de manera gratuita, a veces sólo por probar y divertirse. Son relaciones más prácticas y sinceras, en un principio incluso frías y desapasionadas. Casi cuatrocientos años han pasado desde que Blaise Pascal afirmase que "el corazón tiene razones que la razón no entiende". Quizá en nuestra época algún filósofo con intención perdurable acuñe una frase parecida con el sujeto anticipado: “la razón tiene urgencias que el corazón demora”.
Para mucha gente es un lujo inadmisible gastar pólvora en salvas, y su intención al utilizar este tipo de recursos es seria y formal. Sin ir más lejos, tengo un amigo que es un brillante profesional, atractivo, culto y de trato afable (sólo se diferencia de mí en que es un poco más joven, ya sé que parece imposible, pero es que yo nací antes), que podría ligar, y de hecho lo hace siempre que se le pasa por la sonrisa, con casi cualquier chica que le apetezca. Pues bien, de un tiempo a esta parte, se halla inmerso en la búsqueda de una compañera con la que afrontar no solo momentos muy importantes de su vida. Tras varios intentos no exitosos, parece que ahora la cosa va en serio.
Suerte para todos, y enhorabuena a los premiados.

Por: YAMBRA | Te lo digo a la cara | Comentarios (3) | Referencias (0)
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Pues yo lo veo muy práctico, más cuando se llegan a unas edades en las que no te apetece estar haciendo el chorra para camelar a la futura pareja y no se tiene tiempo para descubrir si se trata o no se trata de tu media naranja.
Sospecho, con algo de tristeza, que yo seré uno de esos que buscarán pareja de esta manera tan artificial y algo triste.
Lo que me deprime de esos sitios de búsqueda son algunos de los anuncios, recuerdan a esos que algunas personas ponen para buscar pareja para su caniche, también los hay mucho más tristes que son más parecidos a esos catálogos de sementales para ganaderos.
Abracitos rey
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ARARAT | 30-01-2006 11:13:31
Pues a mi me parece estupendo, es un medio como cualquier otro, no me parece triste, es divertido y si lo miras bien, es un añadido a lo que sería una relación por otras vías, porque siempre, si interesa claro, llega el cara a cara y es igual de emocionante no? Y también haces muy buenos amigos.
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mons | 31-01-2006 09:01:05
luneta | 14-02-2006 17:51:26
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CORREOS AQUÍ (pero sin salpicar) |