Lunes, 29 de mayo de 2006

Cuando éramos pequeños y estudiábamos lo que significaba, en palabras de ese diablillo genial y consentido tocayo de Joaquín, el exilio de fuera y el exilio interior, creíamos que ésas eran las dos únicas maneras de nombrar la expatriación, viajera en el primer caso, padecida por un ser humano que posee un pensamiento que no complace a sus gobernantes o que prefiere no identificarse con sus próximos.
Craso error el nuestro, inevitable fruto del típico reduccionismo de nuestra sociedad sobreprotectora, simplificadora y bienintencionada cuyo fracaso estamos padeciendo ahora. La dimensión geográfica del exilio sólo contempla la clave horizontal de la ausencia, su mensurable y corpórea estridencia, pero nada más. Nadie ha valorado nunca la posibilidad vertical del exilio, su ser verdadero, su matiz preferido, jamás voluntario pero sí escogido: el abandono hacia abajo, el dejarse ir la esperanza, el dimitir de la lucha cotidiana contra molinos de viento y estructuras copadas por zotes.
Mi exilio inferior supone, en la práctica, la abulia, la apatía y la disforia que pueden esperarse del síndrome amotivacional, mi abandono casi por completo de la res publica y la victoria, por inundación sin duda, del tsunami de seres que desprecio.
Me rodea lo concreto, lo cercano, lo doméstico, lo acostumbrado, lo nutrititivo frente a lo elevado. Primum vivere, deinde filosofari: “el primo vive donde el filo del sofá”, lo que significa que el hombre poco avisado habita en la cuerda floja, en la tenue frontera inestable que separa la vida muelle y regalada del abismo de la batalla.
No espero que nadie anteponga mi palabra a la de Lennon ni enmendarle la plana con la ventaja de su silencio, pero en esta canción (mi Roque Esteban es capaz de cantarla como nadie), quizá sólo por culpa de los tiempos que corren y de la distancia tridimensional que de su composición nos separa, creo que el centro de gravedad de lo desperdiciado ha mudadado su ubicación. Hoy por hoy, pienso que en realidad somos nosotros quienes nos estamos perdiendo a Nowhereman y no él al mundo que, desde luego, en absoluto está a sus órdenes.
La verdad no está ahí fuera. Nowhereman tampoco.
NOWHERE MAN
(Lennon/McCartney)
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He's a real nowhere Man
Sitting in his Nowhere Land
Making all his Nowhere Plans for nobody
Doesn't kave a point of view
Knows not where he's going to
Isn't he a bit like you and me?
Nowhere Man, please listen
You don't know what you're missing
Nowhere Man, the world is at your command
He's as blind as he can be
Just sees what he wants to see
Nowhere Man can you see me at all?
Nowhere Man, don't worry
Take your time, don't hurry
Leave it all till somebody else lend you a hand
Doesn't kave a point of view
Knows not where he's going to
Isn't he a bit like you and me?
Nowhere Man, please listen
You don't know what you're missing
Nowhere Man, the world is at your command
He's a real Nowhere Man
Sitting in his Nowhere Land
Making all his nowhere plans for nobody

Por: YAMBRA | Te lo digo a la cara | Comentarios (5) | Referencias (0)
Leído 239 veces
La DiviNa GiLda | 29-05-2006 13:29:19
Hola yambra! Los exilios inferiores no suelen durar mucho aunque sean pesados de sobrellevar.A vese es mejor lo nutritivo que lo elevado.![]()
Carla | 29-05-2006 14:12:41
Muy buenas compañero, se te echa de menos, espero que tu exilio no dure demasiado, si no habrá que nombrarte embajador en Nowhere Land
ShAkEr | 29-05-2006 15:50:56
Tu amigo Esteban lo bordará, fijo, pero a mí no me quedó nada mal:
http://wolffangas.castpost.com/461253.html
Me alegra que sólo lo estes inferiorizando
Wolffo | 29-05-2006 16:27:20
MONS | 30-05-2006 11:06:48
![]() |
CORREOS AQUÍ (pero sin salpicar) |