Viernes, 15 de febrero de 2008
De seguir con vida, Enrique Urquijo hubiera cumplido hoy la escalofriante cifra de cuarenta y ocho años, y, aunque yo tengo mi propia opinión sobre si son muchos o pocos, parece que a él al menos le sobraron los últimos nueve.
Estamos tan acostumbrados a la frialdad de las estadísticas que parece que las cifras no son nada, apenas una mera expresión oral que deshace el viento en cuanto es pronunciada porque no posee un entramado radicular capaz de anclarla con firmeza a la realidad. Pero, sin ir más lejos, nueve es casi la mitad de veinte, es decir, casi la mitad de dos vidas sucesivas y paralelas, casi la mitad de esta tercera que comienza ahora.
No sé lo que pasará, pero sé que pasará aunque yo no lo sepa, y sé que tú vas a estar ahí siempre, en mis sueños o en mis labios, aunque tú no lo sepas.
Pretender dignificar la letra de esta canción que hizo Quique González aduciendo que está basada en el poema homónimo de Luis García Montero es algo así como justificar que Borges y yo somos ambos colegas y escritores porque yo yambién moldeo entre mis dedos las mismas letras del mismo alfabeto que Él utilizó para edificar su lenguaje.
La letra de hoy, la sola duda ofende, no pertenece a la voz sino al papel.
AUNQUE TÚ NO LO SEPAS
Luis García Montero
Como la luz de un sueño,
que no raya en el mundo pero existe,
así he vivido yo,
iluminando
esa parte de ti que no conoces,
la vida que has llevado junto a mis pensamientos...
Y aunque tú no lo sepas, yo te he visto
cruzar la puerta sin decir que no,
pedirme un cenicero, curiosear los libros,
responder al deseo de mis labios
con tus labios de whisky,
seguir mis pasos hasta el dormitorio.
También hemos hablado
en la cama, sin prisa, muchas tardes
esta cama de amor que no conoces,
la misma que se queda
fría cuanto te marchas.
Aunque tú no lo sepas te inventaba conmigo,
hicimos mil proyectos, paseamos
por todas las ciudades que te gustan,
recordamos canciones, elegimos renuncias,
aprendiendo los dos a convivir
entre la realidad y el pensamiento.
Espiada a la sombra de tu horario
o en la noche de un bar por mi sorpresa.
Así he vivido yo,
como la luz del sueño
que no recuerdas cuando te despiertas.
Por: YAMBRA | Te doy una canción | Comentarios (4) | Referencias (0)
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La conclusión sería algo que alguien me escribió un dia: " Lo único que no soportaría es el olvido".
Feliz fin de semana, yambra.
anonimo | 15-02-2008 11:20:31
yambra | 15-02-2008 13:43:46
me niego a pensar que «nueve es casi la mitad de veinte, es decir, casi la mitad de dos vidas sucesivas y paralelas, casi la mitad de esta tercera que comienza ahora». Sé que pasará aunque yo no lo sepa, pero...
Siempre que pienso en Enrique Urquijo lo hago también en Carlos Berlanga, que no envejecerán mientras nosotros vemos las cosas que no han llegado a conocer, y somos cada vez menos y más mayores, aunque no lo sepamos, quienes les recordamos.
La letra de esta canción en la que no suelo pensar me parece un guante.
PrincesadelGuisante | 15-02-2008 17:48:53
¡Princesa!, gracias por embellecer esta bitácora...
Ojalá tras estos veinte en los que no pensamos nos queden veinte más... ![]()
yambra | 17-02-2008 14:10:01
![]() |
CORREOS AQUÍ (pero sin salpicar) |