Miércoles, 30 de abril de 2008

Dime una cosa: ¿hemos bailado tú y yo juntos alguna vez? Lo digo en serio, piénsalo. ¿Lo hicimos? No hablo de acrobacias televisivas ni de multitudinarias coreografías con fundido en negro, ni tampoco de íntimamente abrazarnos con afán indisoluble e identidad de almas y sexo compartidas. Me refiero a algo mucho más simple, algo tan sencillo como escuchar la música y dejarnos llevar el uno contra el otro para componer una sola imagen amputada del tiempo y con el espacio justo para compartir el mismo suspiro.
¿No? ¿Tú no te acuerdas de haber bailado conmigo alguna vez? Sí, lo de cantarte al oído ya lo sé, eso también yo lo recuerdo. Pero entonces estábamos quietos, o al menos nuestros pies lo estaban, y salvo que tú digas lo contrario, la ausencia de movimiento es incompatible con la danza. Por cierto, ahora que lo pienso, tampoco nunca te he visto correr, ¿verdad? Sí, no te rías, picarona, ni pongas esa sonrojadita mirada traviesa de húmedos labios entreabiertos. Sabes perfectamente a lo que me refiero.
No miro la imagen que el tiempo no ha puesto entre mis manos porque guardo el original en la retina. Tú sigues siendo la preciosa niña de la fotografía con los ojitos brillantes y la sonrisa ilusionada. Yo a él me lo he comido.
Por: YAMBRA | Te doy una canción | Comentarios (0) | Referencias (0)
Leído 42 veces
![]() |
CORREOS AQUÍ (pero sin salpicar) |